Gaudiosa, la mujer guerrera de Don Pelayo.

gDe todos es conocida la Batalla de Covadonga que inició la Reconquista y, quien más y quien menos, sabe quien era Don Pelayo, el héroe y futuro rey que encabezó a los guerreros españoles en dicho combate. Pero, seguramente, pocos han oído hablar de su esposa, Gaudiosa, y menos aún conocerán el papel tan importante que desempeño en estos primeros pasos de recuperación del territorio a los invasores. En esta grandiosa mujer se juntan, por desgracia, dos factores negativos de nuestra historia. Por un lado, el poco interés que los españoles tenemos en general por reivindicar nuestro glorioso pasado; y por otro, el no menos lamentable hecho del poco caso que se ha hecho a los actos de las mujeres a lo largo de la historia. Es por tanto muy difícil saber quien fue esta mujer y que es lo que hizo. Los expertos han tenido que bucear mucho en las fuentes antiguas para poder extraer la poca información que de ella poseemos. Una de las pocas menciones a está mujer es la del Códice Ovetense de la Crónica Alfonsina.

Tumba de Don Pelayo, su esposa y su hermana en la cueva de Covadonga.

El nombre de Gaudiosa significa gozosa, o según otros autores, agradable a Dios. Parece ser que nació en la localidad de Liébana, en la zona de Cosgaya, dominio de las tribus de cántabros y astures. Cuando Don Pelayo se refugió en estas tierras, tras la dolorosa derrota del ejército del rey godo Don Rodrigo en Guadalete, fue cuando conoció a esta dama que acabaría convirtiéndose en su esposa. Lo más probable es que fuera la hija de un jefe astur y que el matrimonio le valiera a Don Pelayo ganar aún más confianza con los rudos montañeses. Pero Gaudiosa demostró no ser una mujer que se conformará con su papel de ofrecer descanso al guerrero y cuando Don Pelayo preparó la legendaria resistencia en Covadonga, su esposa, temerosa de que este fuera derrotado no se quedó de brazos cruzados. Aunque su esposo la había enviado a su localidad natal para que estuviera segura, ella por su cuenta y riesgo comenzó a reclutar un ejército con las gentes de Cosgaya para continuar la lucha contra el invasor. Tras recibir las buenas noticias de que su marido había salido vencedor de la contienda y aclamado como rey, de nuevo Gaudiosa dio muestras de su carácter, y lejos de conformarse e irse a lanzar a los brazos de su marido, aprovechó que ya contaba con un ejército formado y salió al encuentro de los restos del derrotado ejército musulmán. Tras dar con ellos, los aniquiló en un lugar cerca de Espinama, el cual hoy día es conocido como Campos de la Reina en honor a nuestra protagonista.

Grabado de Gaudiosa.

Gaudiosa y Don Pelayo tuvieron dos hijos, Favila, que heredó el trono de su padre, pero que murió atacado por un oso; y Ermesinda, que se casó con el que sería Alfonso I, hijo del duque godo de Cantabria, Don Pedro. De esta manera se unieron en los futuros monarcas de la naciente corona astur los linajes godo y montañés que irían recuperando palmo a palmo la hispana tierra de manos del invasor.

 

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